sábado, 19 de marzo de 2011

Historias


La base de nuestro oficio es contar historias, las cosas que vive la gente, lo que les ocurre, preocupa, alegra y estremece. Vida, en resumidas cuentas. No me canso de insistir en ello. Historias son las guerras políticas, un nuevo libro que se publica, un gol (del Atleti, a ser posible). También son historias el robo a un frutero, el drama de un inmigrante, el trabajo de un médico que cura desde su laboratorio. Es lo que contamos a diario. Todas ellas tienen rostro, más o menos conocido. Son nuestra base. Pero sin el equilibrio entre calle y despachos, entre anónimos y reconocidos, el oficio se hace más plano, menos vivo, menos integrador. Es lo que creo, y quizá por eso estoy incómoda leyendo, viendo, oyendo las grandes noticias de estos días, Libia y Japón. No veo gente, veo políticos, expertos, estrategas. Necesarios, pero insuficientes. No veo a los que sufren el terremoto, a los que tratan de bloquear la radiación, no veo a los oprimidos por Gadafi, a los que sufren los bombardeos. No hablo de rostros, que también: hablo de vidas contadas. Son las consecuencias de una cobertura informativa durísima, lo sé. No es un reproche al trabajo sensacional de los compañeros. Es sólo que ansío conocer vivencias hechas carne, antes de cansarme de ver la foto fija de los correponsales de la CNN. Quizá la incomodidad procede, en parte, de que ahora tengo la suerte de escribir muchas historias sin corbatas, sin uniformes, sin moqueta, y siento la fuerza de la gente común latiendo en las palabras. Y quiero ver esa fuerza en cada titular del planeta. Coordenadas, mediciones, armamento, números, previsiones, tecnicismos... Todo periodismo indispensable. Como las historias. Esas que, depende del medio, tanto escasean. Como en la ilustración que acompaña a esta entrada, la gente se cae de los periódicos. Pero quiero creer que ahora no tenemos estas historias porque la naturaleza, la radiación o las bombas no nos dejan llegar a ellas. Que no es un síntoma más de la desaparición de las voces de base en la prensa mundial. Ahí están las revoluciones egipcia y tunecina para demostrar que no hay que ser agoreros, que se puede contar la Historia con historias. Seguro que en Libia y Japón es cuestión de tiempo que las veamos.

3 comentarios:

Cris dijo...

Comparto el deseo de que haya más historias, pero creo que en este caso debemos entender que los periodistas se enfrentan a culturas muy diferentes a la nuestra. No hablo por Libia, pero sí por Japón. Es que ellos no entienden que una cobertura tenga que ser con gente, con testimonios, preferentemente. No sólo es que no son tan sensacionalistas como nosotros, sino que son, sobre todo, muy pudorosos. ¿Cómo así haces para que una señora te cuente ante la cámara que ha perdido a su familia y el mar se ha comido su casa? Por lo que veo, las autoridades tampoco dejan demasiada libertad a los periodistas para acercarse a los refugios, y eso tampoco ayuda, claro. En Libia, es que la guerra es la guerra. Pero trato de superar los casos puntuales, tienes razón, veamos lo que pasa en los medios de hoy: las historias se quedan en nada, engullidas por los mandamases de siempre o, si salen, es para extremarlas, amarillizarlas, llevarlas al sensacionalismo total. Estoy pensando en programas tipo Gente o España Directo o Espejo Público. ¿Es que hay que mandar con el CV una carta médica que acredite que no tenemos humanidad, para así lograr un empleo en esos formatos??? Historias dignas, que dignifiquen al hombre, eso siempre. Lo que abunda, nada tiene que ver con eso. Me ha gustado mucho eso de contar la Historia con historias. Un besillo

Hermanita de la Caridad dijo...

Hola, espero que no te moleste eso, pero quería comentarte que hasta el próximo 30 de Marzo de 2011 se encuentra abierto el plazo para la inscripción en el "II VillaBlog - Comarca de Doñana".
El "II VillaBlog - Comarca de Doñana" es un encuentro de Blogs que se celebrará el próximo día 9 de Abril en Rociana del Condado (Huelva) al que asistirán personas interesadas en el mundo de los Blogs (tengan o no tengan uno) y que servirá para formarse, dar a conocer tu blog y pasar una jornada de convivencia en un enclave rural con actividades muy variadas. Puedes encontrar más información e inscribirte en Villablog.es
No te lo pierdas!!

Herblay dijo...

Hola! Estaría estupendo asistir a esa cita, pero lo tengo complicado: actualmente resido en Jerusalén. Gracias por la información. Un abrazo